Los miserables: Cómo marcar el nudo de una película
Existe una técnica cinematográfica que consiste en presentar un elemento, visual o auditivo, en la separación entre el planteamiento y el nudo para luego traerlo de vuelta en la frontera entre nudo y desenlace, como si fuera un paréntesis que cubre el grueso del argumento.
"Los Miserables" de Tom Hooper (2012) es una película con una banda sonora muy compleja, de forma que cada vez que revemos el filme nos fijamos en un sonido que nos recuerda a un suceso posterior y nos lleva a establecer una relación, ocasionando la inevitable sonrisilla que se dibuja en el rostro de un espectador atento cuando nota estos secretillos.
En esta ocasión nos fijaremos en el soliloquio de Jean Valjean, que tiene lugar en la iglesia, después de que el obispo le salve de volver a prisión. Este es un punto de inflexión en el que la forma de actuar y de ver el mundo del protagonista cambia por completo: se nos muestra su conflicto interno entre un pasado de maltratos en el que tuvo que sobrevivir a toda costa y la nueva cara del mundo que ha descubierto en su bondadoso anfitrión. Finalmente, el ritmo musical sufre un bajón muy notable, se nos da tiempo a ver la idea germinar en Valjean, y el ritmo vuelve a acelerar de forma catárquica mientras sale corriendo de la iglesia y se deshace de su libertad condicional, renaciendo como un hombre nuevo y dejando morir al preso 24601.
Este es el momento que marca el inicio de la historia, la persecución entre Javert y Valjean, que termina con el debate interno del primero entre arrestar al criminal o perdonar sus pecados en vista de que se ha reformado por completo. Lo mejor es que, mientras esto tiene lugar, Javert abandona su tema propio, y no para recurrir al ritmo esperanzado y divino de Stars, sino para adoptar la misma melodía que Valjean en la iglesia; finalmente, la misma pausa cuando la solución llega a su cabeza y cuando deja morir a Javert como Valjean dejó morir a 24601, incluso repitiendo las palabras que oímos anteriormente, como "I´ll escape from that world, from the world of Jean Valjean". Para ilustrar la explicación, hemos superpuesto ambos finales:
"I am reaching, but I fall
And the night is closing in
As I stare into the void
To the whirlpool of my sin
I'll escape now from that world
From the world of Jean Valjean
Jean Valjean is nothing now
Another story must begin"
Y por otro las de Javert:
"I am reaching, but I fall
And the stars are black and cold
As I stare into the void
Of a world that cannot hold
I'll escape now from that world
From the world of Jean Valjean.
There is nowhere I can turn
There is no way to go on!"
El paralelismo sirve para ilustrar la gran diferencia entre Jean Valjean y Javert. El primero, ante la ruptura en su forma de ver el mundo (regido por el principio de supervivencia, sin esperar que nadie vaya a ayudarle desinteresadamente), es capaz de abrazar unos nuevos principios y salir adelante. Lo contrario se da en Javert, quien hasta entonces había estado guiado en todo momento por un estricto código moral y sentido de la justicia que ahora, con la redención de Valjean y la trágica muerte de Gavroche a manos de sus hombres, cuestiona. Se halla en la misma situación que su rival, la forma en que concebía el mundo se ha mostrado equivocada y ya no puede seguir viviendo con sus antiguos principios, pero la salida por la que opta es la contraria: como se demuestra en Stars, Javert y su sentido de la justicia son una sola cosa, y si uno debe morir el otro le acompañará. No es capaz de volver a empezar desde cero, pero tampoco de vivir sabiendo que está equivocado. En las dos últimas líneas, idénticas, el tono de Valjean es de liberación, pero el de Javert de desolación.
Hemos explicado esto por ser una de nuestras técnicas cinematográficas predilectas, pero "Los Miserables" está repleto de este tipo de detalles, por lo que os animamos a hacer ejercicio de oído y poneros a la caza para compartir lo que encontréis en los comentarios de esta publicación. ¡Buena suerte!

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